Cada vez es más difícil detectar los billetes falsos

Los procesos de falsificación son cada vez más avanzados y los sistemas de seguridad se vulneran a diario. El robo de papel original conspira contra la detección del dinero apócrifo. Aquí una serie de recomendaciones.

Los avances tecnológicos muchas veces son aprovechados por la delincuencia para pulir sus métodos de “trabajo” y así mejorar la efectividad de sus acciones. La falsificación de billetes parece ir de la mano con esta tendencia, muchas veces también apoyada en el robo de elementos originales para su fabricación, como la tinta o el papel que usa el Banco Central.

Todo eso hace que cada vez sea más difícil poder detectar si estamos ante la presencia de billetes falsos.

Ya no alcanza sólo con analizar alguno de los elementos señalados como imprescindibles en un billete “bueno”, sino que hay que analizar el conjunto, el sistema de seguridad como un todo.

Si bien hay métodos apoyados en el uso de la tecnología para la detección de los billetes apócrifos, también los hay más “terrenales”.

Una de las formas es compararlo con otro billete para analizar el tamaño. Es muy común que los cortes “clandestinos” no sean tan precisos y los billetes tengan diferencias de tamaño.

La recomendación es que ante la duda, siempre hay que tener guardado un billete original, para poder compararlo. Si hay diferencia, es probable que sea falso.

Otra forma es utilización de la lupa “cuenta hilos” que ayuda a detectar si los billetes tienen impresas las microletras, distribuidas en varias partes del billete, en los números o en los dibujos.

Este es un método que los comerciantes pueden tener rápido a mano, porque ya no alcanza sólo con el “lápiz detector de billetes falsos” o la “raspada” contra otro papel.

“Ya no alcanza con analizar un sólo elemento por separado. Hay que analizar un sistema de seguridad porque los billetes falsos son cada vez más parecidos a los buenos. Incluso para los comerciantes, que son los que más ‘cancheros’ es complicado poder darse cuenta”, comentó el licenciado en Criminalística José María Ruiz Díaz.

Análisis más específico

Otra forma de darse cuenta si un billete es falso es por la reacción del papel y las tintas a la luz ultravioleta. Es que la reacción del papel o de la tinta a la luz UV es diferente. Si el billete es original, se mantiene igual, pero si es falso, se ilumina. Eso se produce porque al papel original se le extrae una sustancia natural que se llama lignina. Claro en los últimos tiempos muchos billetes falsos han “pasado” este control porque se imprimen sobre papel original. Precisamente esta semana se conoció que habían desaparecido varias planchas de papel para imprimir billetes de $200.

* Calidades de las tintas. Las tintas y sistemas de impresión empleados en los billetes auténticos, dan como resultado el relieve de algunos sectores de la impresión, lo que habitualmente al frotar contra otro papel arroja cierta coloración. De todas maneras no puede ser tenido en cuenta en forma aislada.

*Registro perfecto. En el anverso de todos los billetes se imprimen ciertos elementos de una imagen, y en el reverso, sus elementos complementarios. Al observar el billete a trasluz, los elementos se combinan con exactitud para dar una imagen completa.

* Tinta OVI (tinta ópticamente variable), es la que diseña usualmente la numeración del anverso (frente) del billete. Si se lo ve desde diferentes ángulos arroja variaciones tonales. Como esta tinta se halla reservada para este tipo de impresión es que representa un indicador de gran importancia.

*Microletras. Se observan tanto en las bandas de seguridad, como en algunos sectores específicos de la numeración de los billetes. Por ser pequeñas solamente son apreciables con la debida magnificación óptica, lupas yo microscopios. Si bien en las falsificaciones son muy difícil de lograr porque demandan impresoras de alta fidelidad y una tinta muy específica, se aprecia en los billetes falsos encontrados.

* Marca de Agua, se logra observar a tras luz, originándose esta durante un proceso de prensado del papel, su definición e intensidad, es un elemento importante al momento de comparar entre un original y un billete fraudulento, sin embargo es uno de los mecanismos que con mas frecuencia se lograr simular.

En la Casa de la Moneda desapareció papel de $ 200

La policía está investigando en la Casa de Moneda, en Buenos Aires, la desaparición de papel para imprimir billetes de $ 200. Las planchas estaban impresas de un lado.

Por el faltante del papel, el Banco Central abrió un sumario por primera vez en mucho tiempo para tratar de determinar qué fue lo que pasó.

Según se informó son 26 hojas, que representan poco más de 145.000 pesos , que se perdieron entre marzo y abril.

Si bien se abrió la investigación interna, para las autoridades de la entidad este tipo de sucesos no es extraordinario.

Según informó el diario La Nación, no se descarta que se haya tratado de un robo, aunque no es fácil sustraer insumos de la entidad por la gran cantidad de cámaras que hay dentro del edificio y por los rigurosos controles en la entrada y salida de las personas que pasan por allí.

Otro factor que pone en duda que se haya tratado de una sustracción es la complejidad que requiere el proceso para imprimir billetes: se necesitan máquinas muy sofisticadas y grandes.

“Ya no alcanza con analizar un solo elemento por separado. Hay que analizar un sistema de seguridad como un todo”,
comentó el licenciado en Criminalística José María Ruiz Díaz.
Un primer paso es la comparación de tamaño entre dos billetes.
Si hay diferencias, puede ser un indicio de que uno de los billetes es falso.

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