El señor de los monumentos es de Cutral Co y conquistó 9 provincias

Aldo Beroisa finalizó su nueva escultura en homenaje a héroes de Malvinas.

La historia del ferroviario al que le gustaba dibujar.

El hombre de los “grandes monumentos” concluyó el tercero que tendrá su ciudad, Cutral Co. Se trata de Aldo Beroisa quien finalizó la obra que permitirá homenajear a los caídos en Malvinas. El monumento se ubicó en la plaza Jorge Águila del barrio Brentana, donde se recuerda al soldado neuquino caído en combate.

“Es un monumento que tengo en la cabeza hace 15 años”, contó Beroisa. Lo había propuesto para que se realice en Sarmiento (Chubut) pero diferentes contratiempos no lo quisieron así. “Quedó ahí: los bocetos, los dibujos, el monumento. Ahora se dio el tiempo justo y quedará en un lugar, en una plaza chica y humilde pero que servirá de recuerdo de todos”, describe.

Este monumento interpreta a tres mujeres: la Patria, con sus dos hermanas perdidas: Soledad y Gran Malvina. Una de ellas trae al continente a un soldado, mientras que la otra lleva a un soldado muerto. También está el mapa de las islas Malvinas en un plano inclinado.


“La inspiración fue siempre la obra de Atahualpa Yupanqui y su canción Hermanitas Perdidas. Soy un fanático de don Ata y tenía que hacer algo con eso”, explicó el escultor.

Para ejecutar tamaña obra requiere de un grupo de personas, entre ellas Martín Chave, quien hace ocho años trabaja con Aldo. Es el que sabe soldar, armar hierros, albañilería y hay ayudantes eventuales como Santiago Soto, Braian Cortés, Enzo Soto y Rodrigo Sepúlveda, que son convocados cuando hay que hacer el relleno del hormigón.

La obra tiene 6 metros de alto, por casi 9 metros de ancho y en conjunto se estima que tendrá un peso cercano a las 40 toneladas.

Será blanca, pero se resaltarán los cuerpos de los soldados. Y tendrá un sistema de iluminación que permitirá una mejor vista.

Aldo cuenta que hace seis meses se encontró con el intendente José Rioseco quien le pidió que hiciera el homenaje a los caídos y como el bosquejo siempre quedó en la mente de este artista, puso manos a la obra.

Beroisa se siente alegre y satisfecho porque ésta será su tercera obra de características monumentales que tendrá Cutral Co. Las otras dos son El Cristo, emplazado frente a la Ruta 22 y en el interior de la ciudad está el monumento a don Jaime Francisco de Nevares, el obispo emérito de Neuquén.


Es que muchos turistas que van hacia la cordillera deciden bajar del auto y hacer la clásica foto en especial, en El Cristo. De hecho, en muchas ocasiones los vecinos se enteran que algún famoso pasó por aquí porque difunden la ya clásica postal con la enorme figura.

Pero estas tres obras no son las únicas. Están las estatuas de “Evita” que hizo para Cutral Co y a los bomberos voluntarios de Plaza Huincul, entre otras.

En total, son 40 los monumentos que hizo para diversos puntos del país: Córdoba, La Pampa, Río Negro, Chubut, Buenos Aires, Santa Cruz, Mendoza y se espera que pronto llegue a Entre Ríos.

“No hay bellezas naturales acá pero entre todos estamos poniendo esto para hacerlo más lindo. Muchos pasan y se detienen a verlos”.
Aldo Beroisa, el escultor de los monumentos gigantes que tiene la localidad.
Comenzó a dibujar desde chico. La privatización de los trenes lo dejó sin trabajo y le permitió volcarse al arte.
Un hombre agradecido por poder vivir del arte

Mientras concluyó el monumento a Los caídos en Malvinas, Aldo Beroisa tiene pendiente el parque de dinosaurios que, se estima, se inaugurará en diciembre en Rincón de los Sauces.

El parque sumó 11 figuras. La más alta de ellas mide 18 metros. “Están casi terminados y la postergación me da más tiempo para hacer detalles”, describió.

Este vecino de 53 años, que tuvo la condición natural para dibujar desde niño cuando retrataba a su padre, dice hoy con satisfacción que puede vivir de lo que hace. Y esa posibilidad, en un contexto donde el arte muchas veces no es sustento de vida, la celebra y la destaca.

Recuerda que se fue a Bahía Blanca y trabajó como ferroviario igual que su padre, hasta que por el proceso privatizador finalmente lo despidieron.

“Hoy lo agradezco porque pude dedicarme a esto que tanto me gusta”, dice Beroisa junto a su esposa Lidia.

Fuente Diario Rio Negro .-

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