Comenzó la Campaña Antártica de Verano

Después de 10 años, el rompehielos ARA Almirante Irízar vuelve a la Antártida

En la anterior Campaña Antártica de Verano (CAV 2016/17) se reabastecieron parcialmente las Bases Antárticas Argentinas, utilizando embarcaciones y aviones propios, descartándose la contratación de un buque polar, que fue el recurso que se utilizó desde el incendio del rompehielos ARA Almirante Irizar (Q5) el 10 de abril de 2007, cuando regresaba de la Campaña Antártica de Verano (CAV 2006/07), con 296 tripulantes a bordo; el fuego se originó en los generadores eléctricos y dejó fuera de servicio cerca del 80 por ciento del buque.

La Campaña Antártica de Verano (CAV-2017/2018), comenzó formalmente el 18 de diciembre de 2017, cuando el aviso “Estrecho de San Carlos” y el transporte naval “Canal de Beagle” zarparon del puerto de Buenos Aires y el rompehielos Irizar se sumó más tarde a esta Campaña que se extenderá hasta principios de abril con un cronograma en el que buques y aviones Hércules C-130, Twin Otter y los helicópteros MI 17 y Bell 212, deberán coordinar sus movimientos de acuerdo con el inestable clima antártico y a las condiciones glaciológicas que fijan las “ventanas de oportunidad” para acceder a algunas de las trece bases argentinas en el continente blanco (seis permanentes y siete transitorias), teniendo como misión, llevar adelante el reabastecimiento de las bases, el repliegue de residuos y el relevamiento del personal.

Más de dos mil personas trabajan en la actual campaña para que los buques que participan del operativo puedan trasladar a las bases argentinas 183 toneladas de víveres, 1.700 metros cúbicos a granel de gasoil antártico, 4.310 tambores de distintos combustibles, 822 tubos de gas y 962 toneladas de cargas generales.

Además, los aviones C-130 de la Fuerza Aérea Argentina tienen la responsabilidad de sostener un puente aéreo con la base Marambio que complemente el traslado de cargas y agilice el despliegue de las nuevas dotaciones y el repliegue del personal de otras bases que sostuvieron la operación de las bases a lo largo del año 2017.

SALIO A NAVEGAR UN BUQUE DISTINTO AL ANTERIOR

El rompehielos ARA  “Almirante Irizar” (RHAI) zarpó el 26 de diciembre de 2017 de la dársena E del puerto de la Ciudad de Buenos Aires hacia la Antártida, con escala en la ciudad de Ushuaia.

En esta ciudad, en el marco del programa provincial de Acompañamiento y Fortalecimiento de las Bases de la Antártida Argentina, el Secretario de Asuntos Relativos a Antártida, Islas Malvinas y del Atlántico Sur y sus Espacios Marítimos Circundantes, señor Jorge López, realizó la entrega formal en representación del Gobierno Provincial al Comandante del ARA Almirante Irizar, Capitán de Fragata Maximiliano Mangiaterra,  de un Centro de Diagnóstico Médico Móvil, similar al entregado previamente a las Bases Orcadas y Marambio y próximamente a la Base Esperanza.

Este dispositivo permite la asistencia en forma remota, pudiéndose realizar electrocardiogramas, medir la temperatura, la presión arterial y la saturación de oxígeno en sangre y toda la información tomada se puede transmitir a distancia para que un grupo de especialistas ayude a médicos, paramédicos o enfermeros que necesiten el apoyo

La noche del 3 de enero de 2018, el Irizar continuó la navegación en una primera etapa, abasteciendo en un principio, parcialmente a la Base Marambio que está en una situación crítica en el abastecimiento de combustible y después las Bases Petrel, Cámara, Orcadas y Belgrano II.

Con posterioridad, según informó la Armada Argentina en un parte oficial, retornará a Ushuaia el 10 de febrero para reaprovisionarse y regresará a la Antártida el día 14, para llegar a las Bases Petrel, Marambio, Cámara, Brown, Frei, San Martín, Groussac, Carlini, Esperanza y Orcadas.

PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN, REFACCION  Y MODERNIZACION DEL IRIZAR

Después del siniestro de año 2007, el Ministerio de Defensa, la Armada y la Dirección Nacional del Antártico, analizaron tres alternativas: comprar un nuevo rompehielos, construir otro o reconstruir el “Irizar”, eligiendo esta última opción que, además, contemplaba una profunda modernización del buque para ampliar su capacidad y darle mayor espacio a los laboratorios y la investigación científica.

Los trabajos de reconstrucción, refacción y modernización del Irizar se hicieron en el Complejo Industrial y Naval Argentino (Cinar), lo convirtieron en un rompehielos único en el hemisferio sur, con tecnología de última generación, que duplicó su capacidad de transporte de gas oil antártico (GOA).

En el Irizar se hizo el recambio y la repotenciación de los motores de impulsión, fueron actualizados los sistemas de navegación, se renovaron los circuitos eléctricos, neumáticos e hidráulicos; se construyeron 60 nuevos camarotes para transportar principalmente a científicos y 40 laboratorios para permitir el trabajo de investigadores en alta mar.

Su arreglo demandó un total de US$ 284 millones, repartidos entre los US$ 147 millones que insumió la propia restauración y otros US$ 137 millones por el alquiler de los buques polares Vasily Golovnin (ruso) y Timca (holandés), que reemplazaron al Irizar.

El rediseño fue planeado para que el rompehielos pasara de ser un buque logístico a uno multipropósito, en el que tuviera preponderancia las tareas científicas, se optimizara su capacidad de asistencia en las campañas antárticas y fuera apto para tareas de búsqueda y rescate en el Atlántico Sur.

El contrato con el astillero Tandanor para la recuperación del buque se firmó en 2009, un año después se aprobó el proyecto de ingeniería y el reciclado del buque demandó 1.200.000 horas/hombre a los 200 trabajadores asignados.

De acuerdo con un informe difundido el año pasado por el Ministerio de Defensa, los trabajos de reparación y modernización del “Irizar” permitieron ampliar de unos 70 metros cuadrados a más de 400 la superficie destinada a laboratorios, de 76 a 83 la cantidad de camarotes y de 350 metros cúbicos a 650 la capacidad de trasladar combustible antártico (gasoil con un aditivo anticongelante, que fabrica especialmente YPF).

El rompehielos cuenta ahora con 13 laboratorios adaptados especialmente para el estudio de glaciología, meteorología, química, microbiología, biología marina y oceanografía y tras el proceso de reconstrucción y modernización al que fue sometido, se incorporó tecnología de última generación y se incrementó en un 600 por ciento la cantidad de espacio dedicado específicamente a la investigación científica.

Por otra parte se renovaron los alojamientos potenciando su calidad y capacidad y se adecuaron los sistemas de climatización, cámaras frigoríficas, cocina, destiladores de agua potable, plantas de tratamientos de residuos y sistema de descongelamiento de la pista de aterrizaje, además de adquirirse 4 lanchas de abandono, grúas de 16 toneladas y 6 balsas salvavidas y además también se cuenta con un Departamento de Sanidad con quirófano, sala de terapia intensiva, terapia intermedia, sala de internación y laboratorios de bioquímica y odontología.

Mas información sobre estos últimos años del rompehielos ARA Almirante Irizar, haga clic AQUÍ.

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